Javier Ramírez
“Así como Darwin descubrió la ley del desarrollo de la naturaleza orgánica, Marx descubrió la ley del desarrollo de la historia humana: el hecho, tan sencillo, pero oculto bajo la maleza ideológica, de que el hombre necesita, en primer lugar, comer, beber, tener un techo y vestirse antes de poder hacer política, ciencia, arte, religión…” pronunció Federico Engels ante la tumba de su compañero y amigo de lucha, Carl Marx, y no era para menos pues el Prometeo de Tréveris dedicó toda su vida a luchar en favor de los desposeídos y a crear su teoría sobre la liberación del hombre.
Marx dejó de respirar el 14 de marzo de 1883, hace 142 años. Sin embargo, también dejó muchas lecciones a los obreros del mundo entero, en primer lugar, descubrió lo que hay detrás de las ganancias o, mejor dicho, de la plusvalía que cada capitalista obtiene de explotar a los trabajadores; explicó de una forma científica cómo se da la explotación del hombre por el hombre, es decir, el trabajo no remunerado al obrero. ¿Pero cómo se materializa este trabajo no remunerado al trabajador? Marx lo explicó en su obra cumbre, El Capital.
Ahora bien ¿qué pasa en la actualidad? ¿será verdad lo que dijo el expresidente Andrés Manuel López Obrador, que en México la teoría económica de Marx no aplica porque las grandes fortunas acumuladas en nuestro país no son resultado la explotación de los capitalistas sino generada por la corrupción? Veamos.
El canal de YouTube español “Fabricando” documenta cómo es el proceso de producción de algunas empresas internacionales, para nuestro interés destacaremos algunos datos: anualmente se produce 3 mil millones de Huevos Kínder; diariamente se producen 1500 millones de Cornetos, 1 mil millones de Helados Mágnum, 1,4 millones de kilos de azúcar, extraída de la remolacha, 175 mil tarros de Nescafé, 1,600 millones de litros de leche y 700 mil piezas de salsa Tabasco; 250 mil Cheetos cada hora; la empresa Novelis, crea 8 mil latas de cerveza y una empresa papelera produce 55 mil hojas por segundo en ambas empresas. Otro canal de la misma plataforma, “Fabrica Vision”, menciona lo siguiente: la empresa Mars produce 315 barras de chocolate por segundo, Duracell realiza 3 mil millones de baterías y Coca Cola produce 1.9 mil millones de litros por día, solo por mencionar algunos datos. ¡Sorprendente! ¿Verdad?
Pero cada uno de los lectores deberá hacer el ejercicio de cuánta producción realiza por día, por hora, por minuto y, por qué no, también por segundos, para darse cuenta de cuánta producción genera durante su jornada laboral y compararla con el salario que recibe diariamente.
Si bien se han jactado los morenistas de haber “aumentado” el salario mínimo impresionantemente, lo cierto es que debe decirse que dichos incrementos no corresponden, ni de lejos, con las enormes ganancias que los trabajadores producen con sus jornadas trabajadas en favor del patrón capitalista. Esta es la explotación a que se refiere Marx, que sirve de fundamento a su teoría económica del trabajo no remunerado al obrero.
Engels también sentencio “Marx era el hombre más odiado y más calumniado de su tiempo […] y puedo atreverme a decir que si pudo tener muchos adversarios, apenas tuvo un solo enemigo personal” y no mentía, pues Marx junto con Engels se afiliaron a la liga de los Justos, quienes les encomendaron redactar la línea política y estatutaria de dicho movimiento llamándola “El Manifiesto del Partido Comunista”, en febrero 1848. Pero el genio y grandeza de Marx no se limitó a su vasta obra intelectual, sino también se destacó por su incansable capacidad de armonizar consecuentemente su labor teórica con su labor práctica, lo que lo llevó a fundar la Primera Internacional de los Trabajadores, en Londres en 1864. Por tanto, a mi juicio, su enemigo personal de Marx fue el capitalismo explotador.
Marx estableció las bases científicas para liberar a los hombres de la explotación, por ello, los obreros mexicanos y del mundo entero debemos de conocerlas, analizarlas y actuar en consecuencia, pues de ese modo nos quitaremos los grilletes invisibles que nos atan a la esclavitud moderna, teniendo estos conocimientos y aplicándolos a nuestra vida económica y social, sin duda nuestro mundo dejará enterrada la desigualdad y la injusticia social.



