Acerca de la atención médica y la seguridad social de los trabajadores en México
Zirahuén Hernández
El 19 de enero de 1943 fue fundado el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en el gobierno del Presidente Manuel Ávila Camacho; el Congreso de la Unión aprobó el decreto de creación de este instituto con el propósito de garantizar la atención médica de los trabajadores mexicanos y la seguridad social por medio de los diferentes tipos de pensiones. El financiamiento del funcionamiento del IMSS se planteó con la participación económica tripartita del Gobierno, los patrones y los trabajadores.
El IMSS también se planteó la promoción del deporte con la construcción de unidades deportivas, así como teatros en todo el país para promover la práctica del deporte y las actividades artísticas, creando así condiciones que permitan una mejor formación de ciudadanos en nuestro país.
Cabe señalar que el 1 de enero de 1960 se crea el Instituto de Seguridad y Servicios Sociales de los Trabajadores del Estado (ISSSTE) para la atención de los trabajadores al servicio de Estado; esta medida contribuyó para que el IMSS pudiera especializarse en la atención de los trabajadores de las empresas particulares.
El IMSS es una de las instituciones más grandes de nuestro país ya que en la actualidad cuenta con 1,500 unidades médicas de primer nivel, es decir, unidades de medicina familiar; alrededor de 250 hospitales de segundo y tercer nivel con capacidad de dar empleo a 431,000 personas entre médicos, enfermeras y demás personal con el cual brinda atención a más de 74 millones de personas, es decir, 22 millones 718 mil 681 trabajadores derechohabientes y 51 millones 281 mil 319 beneficiarios.
Por la inmensa cantidad de personas que el IMSS tiene que atender, el número de clínicas, hospitales, médicos y enfermeras con los que actualmente cuenta resulta insuficiente y esto se nota con toda claridad al acudir a sus instalaciones en donde siempre existen largas filas y se tardan mucho tiempo en atender a los derechohabientes que asisten a solicitar los servicios médicos que proporciona el IMSS. Los datos antes señalados están publicados el portal de prensa del propio IMSS.
La tendencia que tiene el Estado mexicano es a disminuir la cantidad de recursos económicos destinados a mejorar la atención médica y la previsión social; ello con el objetivo de dejar una buena parte del manejo del dinero de las pensiones a la iniciativa privada, por medio de las Administradoras de Fondos para el Retiro (AFORES), las cuales lo manejan desde el punto de vista empresarial, es decir, con el principal objetivo de hacer negocio y obtener ganancias. Esta forma de funcionamiento del IMSS explica en buena medida la deficiente atención médica y de la prevención social de esta institución.
Entre los principales cambios en la forma de funcionamiento del IMSS a través de los años, desde su fundación hasta la actualidad, se puede mencionar el aumento de los años de edad para la obtención de una pensión por jubilación de 60 a 65 y el aumento de las semanas cotizadas de 500 a 1,200, luego baja a 850 y después irán aumentando hasta llegar a 1000 en 2030.
Otro cambio muy importante fue el establecimiento del sistema de las AFORES, el 1 de junio de 1997, en el que se establece que los bancos privados serán los encargados de guardar y concentrar las aportaciones de trabajadores y patrones para constituir el fondo con el que se paguen las pensiones de los trabajadores.
Estos recursos económicos ahorrados son utilizados por los bancos y, además, cobran a cada trabajador por resguardar el dinero, constituyendo un excelente negocio para la iniciativa privada. Además, los bancos han establecido procedimientos burocráticos y engorrosos para entregar los recursos cuando los trabajadores cubren los requisitos para tramitar el pago de sus pensiones.
De modo que la calidad y la eficiencia en el servicio proporcionado por el IMSS en la actualidad son malas ya que se caracterizan por la existencia de trámites engorrosos, burocráticos, por las largas filas que deben realizarse para ser atendido en los consultorios o en las farmacias en donde se surten los medicamentos recetados por los médicos; siempre hay enormes filas de espera, también dan largos plazos en la programación de las consultas, en operaciones quirúrgicas, en los diferentes tipos de pensiones y en gastos funerarios, entre otros trámites.
Ante la deficiente y mala atención que brinda el IMSS como resultado del reducido presupuesto que recibe del Gobierno federal; y debido a los bajos salarios que reciben los obreros a cambio de su fuerza de trabajo, los trabajadores están imposibilitados entonces de buscar la atención en hospitales privados o particulares en virtud de los elevados costos del sector médico privado.
Entonces, ¿los trabajadores cómo pueden resolver este terrible problema en donde enfrentan a los intereses neoliberales de los patrones, al Gobierno y al charrísimo sindical que han mostrado indiferencia y desinterés para resolver esta problemática?
La única forma para resolver esta problemática es que, por todos los medios a su alcance, los trabajadores promuevan su unidad y organización para constituir auténticos sindicatos y centrales obreras que realmente representen y defiendan los intereses de los trabajadores y obliguen al IMSS a brindar un servicio de salud eficiente y calidad adecuada.
Los patrones, el Gobierno a su servicio y el sindicalismo patronal o charro no lo van realizar por nosotros. Los únicos que podemos resolver este inaplazable problema somos los propios trabajadores, siempre y cuando estemos unidos y organizados ¡Así que manos a la obra!



