Betzabeth Campos
La empresa MexMode S. A. de C.V. inicio sus trabajos en Atlixco, Puebla, en el año 1999, tiene 25 años operando y está enfrentando (creo yo) la peor crisis que ha atravesado en este tiempo. Hay que señalar que esta empresa es de capital coreano y se dedica a la elaboración de prendas deportivas para marcas internacionales dentro de las cuales han estado, Nike, Timberland, Vans, North Face, Carhartt, etc. Por lo que tenemos que entender que compite en el mercado internacional y, por tanto, se ve afectada por todos los fenómenos económicos que en este se generan, así como las políticas comerciales de Estados Unidos que aplica a países como México, por lo que no debemos creer que su permanencia y estabilidad depende únicamente de que los obreros que en ella laboran hagan bien su trabajo.
El pasado miércoles 11 de diciembre se dio inicio con el recorte de personal de más del 40 por ciento de su planta de trabajadores, en este recorte se contemplaron ejecutivos coreanos, trabajadores de confianza como administrativos, planeación y supervisión, y finalmente el grueso de los despidos que impactó fuertemente en los obreros (trabajadores asalariados ligados directamente a la producción), pues son la mayoría de trabajadores que laboran en las dos plantas de esta empresa.
Para analizar esta complicada situación por lo que implica para el sindicato titular del contrato colectivo SITEMEX, tenemos que irnos a los acontecimientos que provocaron que la empresa llegara a este punto y que el sindicato se encontrara ante la disyuntiva de iniciar una huelga o defender únicamente por la vía legal individual a los trabajadores afectados por este recorte de personal que así lo solicitaran, para salvaguardar con esto el casi 60 por ciento de los empleos que se mantendrían en la empresa.
Primero, hasta antes de la pandemia, MexMode tenía un desarrollo sostenido y un proyecto para el crecimiento de sus áreas más importantes: se adquirió maquinaria más actualiza y sofisticada para esta meta, así como la contratación de más personal. Pero a raíz de la pandemia y la consecuente afectación al mercado internacional y nacional en el área textil, el poco consumo de prendas de vestir afectó que las marcas más importantes congelaran varios pedidos que se tenían proyectados para estos años que duró la pandemia y sus efectos.
Segundo, en el marco de la guerra comercial que tiene EE. UU. contra China, y que encontró cobijo en el tratado de libre comercio que sostienen México, EE. UU. y Canadá, se endurecieron las políticas para la adquisición de materias primas de calidad a bajo costo, la empresa MexMode se vio en la necesidad de comprar insumos (que antes adquiría con países orientales) ahora con EE. UU. o sus aliados pero a costos más elevados o manteniendo el costo pero con productos de mala calidad, afectando los tiempos de elaboración de las prendas (por hilos que se rompían) y la calidad de estas.
Tercero, con la inminente llegada de Trump a la presidencia, Estados Unidos ha iniciado políticas para proteger su mercado, enfocadas a que las marcas y empresas norteamericanas e internacionales también abandonaran los países donde actualmente producen (como México, países de Centro América, Indonesia etc., por citar algunos) y donde es bien sabido que se pagan salarios de miseria (pero son fuentes de empleo con seguridad social y algunas prestaciones de ley), claro salarios bajos en comparación con los salarios de EE. UU. Para ello crearon organizaciones internacionales como la Liga Internacional para Responsabilizar a las Marcas, de la cual se desprendió la creación de la Liga Sindical Obrera Mexicana (LSOM) que surgió a finales del 2021 en nuestro país y que, disfrazados de justicieros sindicales, le han hecho creer a los obreros de varias fábricas que en ellos encontrarían un verdadero sindicato que defendiera sus derechos. Pero ¿qué han dejado a su paso estas Ligas de falsos justicieros? solo fabricas cerradas en el caso de la Liga Internacional en Honduras y Ecuador, y lo mismo la LSOM en nuestro país que, aunque es más reciente, también ha obligado al cierre de fábricas con sus políticas como ocurrió en el caso de la empresa VU Manufacturing, en Piedras Negras, Coahuila. Por lo que hemos investigado se trata de organismos creados para defender los intereses de EE. UU. al lograr el cierre de estas empresas para que regresen a EE. UU. a producir como el caso de VU Manufacturing y de Fruit of the Loom en Honduras y Ecuador.
En la empresa MexMode la LSOM solo llegó a generar división entre la base trabajadora, a insubordinarlos, que no trabajaran, no se esforzaran, no participaran en horas extras, y los llevó a una confrontación directa con la empresa y con el resto de los trabajadores que no participaban en su sindicato pues estaban con el SITEMEX, tratando siempre de apoderarse de la titularidad del contrato colectivo de trabajo (CCT), y no para que los trabajadores mejoren sus condiciones laborales, sino para hacer peticiones radicales con altos incrementos que ninguna empresa en México ha alcanzado (como pasó con VU) y generar con esto el cierre de la empresa. Desde la llegada de la LSOM a MexMode se presentaron varios reportes contra la empresa y contra el SITEMEX; a las marcas con las que se trabaja y a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social se les mandaron quejas con mentiras y se presentaron denuncias infundadas ante organismos internacionales. Con esto no les alcanzó para cerrar la empresa, pero si le trajo desprestigio con las marcas.
Cuarto, es claro que las políticas de la empresa y sus decisiones también han contribuido para llegar a esta situación complicada, dejando que la LSOM generara quejas con mentiras ante las marcas y organismos legales, y lo más importante tomando algunas malas decisiones en la producción que generó descontento ante las marcas, como trabajos mal hechos por maquilas foráneas.
La suma de todos estos factores llevó a la empresa a esta mala racha que hoy atraviesa. Para salir de esta crisis la empresa planteó como medida de rescate urgente el plan de contención ORTIS, que consiste en la aplicación de varias medidas como explorar nuevos mercados nacionales que antes rechazaba, ajustes en gastos de producción dentro de los cuales esta el recorte de personal de un 48 por ciento de la planta de trabajadores ejecutivos, de confianza y sindicalizados, medida indispensable para que la empresa se mantuviera a flote y pudiera desarrollar esta estrategia.
Para el sindicato titular del CCT, fue un golpe muy difícil porque no solo perdieron el 40 por ciento de sus agremiados, sino fuentes de empleo que daban sustento a muchas familias de la región de Atlixco, así como casi la mitad del ingreso de las cuotas sindicales que se utilizan íntegramente para la atención de la base trabajadora; pero era eso o el cierre definitivo de la empresa y dejar sin empleo al 100 por ciento de los trabajadores que en ella laboran. Finalmente, el sindicato titular del CCT decidió quedarse en el barco con los trabajadores que aún mantienen su empleo y enfrentar esta crisis por la que atraviesa la empresa, sabiendo que cuentan con mano de obra calificada que puede sacar adelante con su esfuerzo cualquier empresa y esperando vengan tiempos mejores para tratar de recontratar a muchos trabajadores que por esta crisis perdieron sus empleos.
Y ¿qué paso con la LSOM en esta crisis? al igual que el SITEMEX, también perdió una buena parte de su base, pero lo más sorprendente fue que su Secretaria General abandonó el barco cuando se hundía, pues dejó de presentarse a la empresa y solo mandó un mensaje de texto culpando a los trabajadores que no quisieron sumarse a su sindicato, diciéndoles a “los que sí creyeron en ella que con mucho dolor los abandonaba por la impotencia de no evitar los despidos, pero que les dejaba las bases para defenderse solos”, y que no se llevaba nada ni su liquidación porque abandonó el empleo. Es difícil entender que la Secretaria General de la LSOM crea que semejante escusa sea válida, pero lo que no es ninguna sorpresa es que gente perteneciente a la Liga dijera que el SITEMEX estaba vendido; acusación más vieja y falsa, porque es el SITEMEX quien ha obtenido el 100 por ciento de las prestaciones del CCT, quien ha luchado brazo a brazo con los trabajadores para que reciban año con año utilidades, quien exigió que la empresa liquidara al 100 por ciento a todos los trabajadores afectados por este recorte y quien se seguirá manteniendo en defensa de las fuentes de empleo mientras la empresa se mantenga de pie, en esta crisis y en las que vengan.



