En Colombia, tensiones entre la clase obrera y el capital

Marat Barca

En los días que corren hemos presenciado en Colombia movimientos importantes en materia laboral que la clase obrera mexicana necesita conocer, para recoger las lecciones y mostrar nuestro apoyo de aliento y, de ser necesario, enviar nuestro respaldo material. En primer lugar, el presidente de la república, Gustavo Petro, presentó ante el Poder Legislativo de su país, una propuesta de reforma laboral; sin embargo, dicha reforma naufragó porque, según sus opositores, de nada servía. Por consiguiente, el grupo progresista del Poder Ejecutivo propuso una consulta popular como mecanismo de presión. Finalmente, algunos senadores aceptaron públicamente la discusión y aprobación de la reforma laboral. Las medidas propuestas por el Ejecutivo son importantes porque incidirán en los 25 millones de personas que componen a la población económicamente activa.

¿Cuáles son los puntos centrales de la reforma laboral propuesta por el presidente Gustavo Petro?

1.- El trabajo diurno será comprendido entre las 6 a.m. y las 7 p.m., y el trabajo nocturno inicia su cómputo a partir de las 7 p.m. a las 6 a.m. Esta medida tiene como objetivo central delimitar como jornada laboral diaria máxima de 8 horas para que gradualmente se vaya reduciendo a 46, 44 y 42 horas a la semana. Con ello a la par se establece que todo lo que salga de estos dos marcos, se contabilizará como horas extras. Las horas a la semana podrán ser distribuidas como un acuerdo entre el empleador y el trabajador, de cuatro a seis días a la semana.

2.- Los trabajadores que laboran con herramientas digitales de aplicación podrán cotizar a la seguridad social.

3.- Los estudiantes del Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA) contarán con un contrato laboral en el que, por primera vez, se incluiría prestaciones de salud, pensiones y vacaciones. El SENA es una institución pública colombiana que brinda formación profesional y técnica gratuita a alrededor de 9 millones de colombianos anualmente, para su inserción en el mercado laboral.

Las medidas propuestas por el presidente Gustavo Petro son importantes porque nos clarifica el escenario que, un ala progresista del actual gobierno, está proponiendo para su país. Me permito transcribir las palabras de Petro:

[…] Estoy proponiendo algo que desde hace mucho tiempo se ha propuesto en el mundo, estoy proponiendo una jornada de 8 horas, estoy proponiendo que el día se acabe como todo colombiano y colombiana sabe cuándo se oculta el sol y el sol se oculta a las seis de la tarde. Estoy proponiendo que no haya discriminación entre la juventud trabajadora y el resto de la población que trabaja, actualmente unos tienen quizás la opción lejana de tener un contrato laboral y a los jóvenes les tienen prohibido tener un contrato laboral. ¿Qué injusticia es esa?, ¿cómo así que el que trabaja ante un patrón, ante cualquier empresario grande o pequeño, ante el Estado en Colombia no pueda tener un contrato laboral y un salario digno que sea al menos el salario mínimo de Colombia?, ¿cómo así que mientras en Colombia después que en todo el siglo XX, liberales y conservadores parlamentarios, funcionarios del Estado incluidos los presidentes liberales y conservadores, se les pagaba el salario que salía de los impuestos que le cobraban a los campesinos que producían café […].

Respecto a la oposición férrea que han manifestado los grupos políticos defensores del capital extranjero y nacional, sostuvo:

[…] Hay unas fuerzas que están atacando a Colombia, son las que asesinaron a miles de militantes de la izquierda de Colombia, incluido al que les habla, y no hace mucho había un misil esperándome en la zona de los paperos […]

Aunque son del todo plausibles las intenciones del presidente Petro, el escenario laboral colombiano enfrenta retos importantes, mismos que nacen de una problemática común que comparten las naciones latinoamericanas que responden a una historia económica y política comunes.

Las pequeñas y medianas empresas representan más del 85 por ciento de las empresas registradas en Colombia. El 90 por ciento de la economía en Colombia se hace desde las empresas pequeñas y medianas, lo que las constituye como un sostén fundamental de la economía; el aporte al Producto Interno Bruto (PIB) es cercano al 40 por ciento.

Asimismo, el entorno político en Colombia es hostil. Las reformas laborales anteriores que habían sido aprobadas por gobiernos de derecha habían buscado flexibilizar la mano de obra para un mejor manejo de ella en el mercado laboral; por ello no habían tenido resistencia por parte de los empresarios que se beneficiaban de ese proceso de precarización laboral al que llevaban las propuestas de reformas anteriores.

Finalmente, en días recientes, la reforma fue aprobada sin necesidad de recurrir a la consulta popular. La persistencia del presidente Petro, junto al respaldo popular mostrado en las calles fueron clave para este logro. El presidente ha entendido que el sector laboral de su país es un problema crucial que se debe atender en favor de la población colombiana.

Este episodio de la clase obrera colombiana servirá como aprendizaje de lucha para el camino que le espera en los años venideros. Nunca se había visualizado tanta resistencia a una propuesta de reforma laboral, lo que indica que la clase trabajadora de Colombia, y del mundo, sólo podrá salir victoriosa creando un poder competente y unido, capaz de reclamar tanto bienestar como su capacidad creadora y productiva le reclama al mundo.

 

 

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