La jornada laboral de 40 horas modificará los CCT

La jornada laboral de 40 horas modificará los CCT

Nelson Kamo

La jornada laboral de 40 horas en nuestro país, no solo implica cambios en el horario de trabajo, sino también una revisión en su totalidad de los documentos que ha celebrado la empresa y el sindicato que representa a los trabajadores. Así tenemos que el Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), los reglamentos interiores de trabajo y otros que tengan que ver con la relación laboral, deben modificarse antes de que inicie la implementación de la reforma, es decir, antes del 1 de enero de 2027.

Por tanto, es necesario anticiparse y no esperar a que finalice el año 2026 para comenzar con los trámites de actualización de los documentos referidos.

En la actualidad las jornadas se dividen de la siguiente manera:

  • Diurna: 48 horas semanales, (aunque hay empresas que mañosamente aplican 50).
  • Nocturna: 42 horas semanales.
  • Mixta: 45 horas semanales.

La reforma plantea reducir la jornada gradualmente hasta llegar a 40 horas, iniciando en 2027 con 46 hasta llegar a 40 horas semanales en 2030.

Los cambios que se deben incluir en los contratos y/o reglamentos de trabajo son: horario de entrada y salida, duración de la jornada semanal, tiempos de descanso y comida. Es importante señalar que, para evitar cambios constantes, año con año, se recomienda utilizar una redacción flexible que permita adaptarse a la reducción gradual sin modificar documentos frecuentemente, colocando por ejemplo “jornada vigente conforme a la ley”. Se debe resaltar que, si se incluyen cláusulas, estas deben ser en beneficio del trabajador y no en su detrimento.

No debemos olvidar que por ahora las empresas no están obligadas a aplicar las 40 horas, como ya se dijo anteriormente será gradual iniciando en 2027.

Hasta aquí pareciera que la reforma traerá “beneficios” a la clase trabajadora, pues se regulará la jornada en todos los documentos, leyes y reglamentos que establecen la relación de trabajo, sin embargo, solo queda en letra muerta pues, aunque la jornada se “reduce” el salario sigue siendo insuficiente para cubrir las necesidades básicas y elementales de la clase trabajadora.

La reforma trae consigo la modificación de las horas extras y su remuneración. Hasta ahora los trabajadores pueden trabajar tres horas extras al día, tres veces a la semana, a cambio de un 200% de sueldo adicional; a partir de la décima hora el pago es del 300% hasta un máximo de 12 horas al día. Pero ahora la reforma señala que el límite de horas extras será de 12, es decir, ¡trabajarán 3 horas más cobrándolas con menor remuneración!; aunado a lo anterior, no se establece en ninguna ley los dos días de descanso obligatorio a la semana anhelados por la clase trabajadora.

Por ello, debemos insistirles a los millones de obreros que producen la riqueza nacional, exhortándolos a que se organicen y luchen unidos para mejorar de verdad sus condiciones laborales, que no se conformen con migajas como lo es la reforma de la reducción de la jornada laboral. Y en un futuro no muy lejano, una de sus principales metas deberá ser la trasformación radical de este sistema económico capitalista, explotador y rapaz (en donde solo unos cuantos multimillonarios viven a costa del trabajo ajeno de la inmensa mayoría de la población) por un nuevo régimen económico donde el obrero tenga una forma digna de vivir, donde él y su familia tengan acceso a la salud, deporte, educación, cultura y demás satisfactores materiales y espirituales que contribuyan sustancialmente a mejorar su calidad de vida.

 

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