Marat Barca
La revista Salud Pública de México, en su número 58 (enero-febrero 2016) publicó un interesante estudio sobre la relación entre la recesión económica en España (2006-2012) y los cambios en el estado de salud de la población. El trabajo de investigación fue realizado por académicos de la Universidad de Murcia, España y por el Servicio Murciano de Salud, de la misma comunidad. El estudio utilizó los datos de la Encuesta Nacional de Salud para explorar cómo la crisis económica había influido en la autopercepción del estado de salud de los españoles.
Se trató de un estudio transversal comparativo que utilizó los datos de la Encuesta Nacional de Salud de España (ENSE) de dos periodos: 2006/2007 y 2011/2012. Esto permitió comparar la salud de la población antes y durante la recesión económica, por medio de entrevistas “cara a cara”. Se seleccionaron datos de sujetos entre 18 y 64 años, excluyendo a estudiantes, jubilados y aquellos con incapacidad laboral permanente, para centrarse en la población potencialmente activa, mediante un muestreo estratificado, primero la selección de sección censales, después viviendas familiares principales y de cada vivienda una persona adulta al azar.
El tamaño de muestra fue de 18,202 entrevistados de 2006 a 2007 y de 12,615 de 2011 a 2012. Se analizaron los siguientes indicadores de salud (variables dependientes en los modelos):
- Salud mental.
- Consumo de medicamentos. Se midió la prevalencia de personas que consumieron medicamentos ansiolíticos o somníferos durante las dos semanas previas a la entrevista.
- GHQ-12. Se utilizó el General Health Questionnaire (GHQ-12), una herramienta de cribado que evalúa la carga psicológica y el estado de salud mental subjetivo. Se consideraron casos en riesgo de mala salud mental aquellos con una puntuación ≥3 en este cuestionario.
2.- Salud autopercibida. Este indicador se midió a través de un ítem que evaluaba la percepción del estado de salud en los últimos 12 meses, utilizando una escala Likert que clasificaba la salud en cinco categorías, desde «muy buena» hasta «muy mala»:
- Análisis estadístico. Se utilizaron modelos de regresión logística para analizar la relación entre los indicadores de salud y la recesión económica, permitiendo identificar asociaciones significativas entre variables.
- Ética. El estudio cumplió con los principios éticos de investigación, utilizando microdatos anonimizados de uso público del Instituto Nacional de Estadística (INE) de España, y fue revisado por el Comité de Bioética de la Universidad de Murcia.
Esta metodología permitió a los investigadores obtener una visión clara de cómo la recesión económica afectó la salud mental y la autopercepción de la salud en la población española.
Los hallazgos fueron los siguientes:
- Aumento de la disfunción mental en hombres. Durante el periodo de recesión se observó un aumento significativo en los casos de disfunción mental en hombres (OR=1.2; IC95% 1.1-1.3), mientras que en mujeres no se encontraron cambios significativos (OR=0.97; IC95% 0.88-1.07).
- Relación con el desempleo. Se identificó una tendencia al aumento de problemas de salud mental en hombres, que se asoció significativamente con el desempleo. Este patrón es consistente con hallazgos de estudios en países como España y Grecia, donde los hombres desempleados mostraron efectos más fuertes de la crisis en su salud mental.
- Impacto de la edad y el apoyo social. La edad entre 25 y 44 años se asoció con un mayor riesgo de disfunción mental en hombres (OR=1.24, p<0.01). Además, se observó que la disminución del apoyo social y las limitaciones en las actividades diarias aumentaron significativamente los casos de disfunción mental, especialmente en personas con discapacidad grave.
- Consumo de medicamentos. Hubo un aumento en el consumo de medicamentos ansiolíticos y somníferos en ambos sexos durante la recesión, lo que refleja un incremento en la sintomatología de trastornos mentales, como ansiedad e insomnio.
- Percepción de salud óptima. A pesar de los cambios en la salud mental, la percepción de una salud óptima no mostró cambios significativos en la población durante el periodo de recesión
Estos hallazgos muestran que la recesión económica tiene un impacto notable en la salud mental de la población, especialmente en los hombres, y resalta la importancia de considerar factores como el desempleo y el apoyo social en el análisis de la salud mental durante crisis económicas.



