Solidaridad con Cuba y Venezuela
Humberto Castro
Después de un bloqueo de más de 60 años que impuso el imperialismo norteamericano contra Cuba, este 29 de enero de 2026, Donal Trump firmó una orden ejecutiva para declarar “emergencia nacional” ante la supuesta “amenaza inusual y extraordinaria” que representa Cuba para la seguridad de Estados Unidos y la región, y acusa al Gobierno cubano de “alinearse con numerosos países hostiles” y “acoger a grupos terroristas trasnacionales como Hamás y Hezbolá” así como permitir el despliegue en la isla de “sofisticadas capacidades militares y de inteligencia” de Rusia y de China. Lanzada la acusación vino la amenaza a todos los países que quieran vender petróleo a Cuba de imponerles nuevos aranceles a sus mercancías.
Una vez más, para confundir al mundo y a los habitantes de su propio país, Donald Trump y la oligarquía que representa, pretende justificar sus agresiones contra un país pacífico, como si EE. UU. fuera la víctima y sólo se defendiera de las fieras externas que lo acechan.
Si esta fuera la primera vez que el país cabeza del imperialismo atacara a Cuba, tal vez algunos creyeran su mentirosa perorata, pero Cuba tiene resistiendo ataques de los imperialistas gringos desde 1959, año en que tomó el poder el pueblo, lidereado por Fidel Castro mediante el derrocamiento de Fulgencio Batista. Más de 60 años de bloqueos, complots, actos terroristas, ataques militares como el de Bahía de Cochinos y más de 600 intentos de asesinato a su presidente Fidel Castro ha tenido que resistir el pueblo cubano y hasta ahora ha salido adelante con dignidad y unidad entre pueblo y Gobierno. Durante 33 años 187 países han votado en la ONU para condenar el embargo gringo sobre ese país.
No obstante, ahora se le pretende estrangular, por un lado, con la prohibición de venta de petróleo, con la amenaza de que los países que lo intenten recibirán fuertes sanciones del imperio, y, por otro lado, con la abusiva apropiación del petróleo venezolano mediante el secuestro del presidente Nicolás Maduro y la extorción contra el Gobierno de aquel país, de modo que la situación para Cuba se vuelve más complicada y difícil. Nadine Cortés, especialista en Política Migratoria Internacional, señaló que “el escenario que enfrenta Cuba en 2026 es el de un ‘cerco múltiple’ que combina restricciones energéticas, comerciales y logísticas, ocasionadas por órdenes ejecutivas emitidas desde Estados Unidos; la falta de petróleo no solo compromete la generación eléctrica, sino que arrastra riesgos sanitarios, alimentarios y logísticos, debido a que hospitales, sistemas de agua y recolección de basura dependen directamente del suministro energético”.
Es importante que los trabajadores mexicanos comprendamos que la causa de que el imperialismo norteamericano esté actuando así se debe a su desesperación por mantener la hegemonía que tuvo desde que finalizó la Segunda Guerra Mundial y que ha perdido paulatinamente.
Estados Unidos está en crisis. Como jefe del imperialismo y del capitalismo presenta muchas debilidades que tienen a sus dirigentes al borde la locura: su crecimiento anual en los últimos años apenas supera el 2% anual; es el país más endeudado del mundo con una deuda externa y pública de más de 37 billones de dólares, el 123% de su Producto Interno Bruto (PIB); la pobreza afecta a más de 37 millones de personas; ha perdido muchos empleos porque se ha desindustrializado y eso lo ha llevado a que su balanza comercial con la mayoría de países sea deficitaria, es decir, tienen que comprar más mercancías que las que vende.
Por si eso fuera poco, se ha formado en el mundo un bloque de países llamados BRICS (llamado así en referencia a las iniciales del conjunto de países fundadores, Brasil, Rusia, India, China y Sudáfrica) y que ha venido sumando más países que ya no están de acuerdo en el mundo unipolar que le conviene a Estados Unidos, son países que aspiran a un mundo multipolar donde los países no estén sometidos bajo el dólar y la bota gringa, un mundo donde haya más libertad económica, política y social, un mundo donde se respete la soberanía y la voluntad de los pueblos. Estados Unidos después de la Segunda Guerra Mundial construyó un sistema económico y financiero para saquear la riqueza de todos los países del planeta, pero ahora su Grupo de los Siete (G7) que son las economías capitalistas más desarrolladas sólo suman el 28% del PIB mundial, mientras que los BRICS acumulan más del 35%.
Ante tal estado de cosas, bajo la dirección de Trump, el imperialismo busca atrincherarse en el continente americano que considera de su propiedad, para de allí prepararse para generar otra guerra mundial que le permita reactivar su economía y para eso pretende someter por la buena o por la mala a todas las economías americanas. El declive de su sistema económico tiene preocupados a los magnates norteamericanos, por lo que también pretenden apoderarse de todas las riquezas petroleras del mundo para lograr, por esa vía, que los países que pugnan por un mundo multipolar no tengan combustible para seguir creciendo. Estos dos factores explican el secuestro del presidente Maduro y su intento por someter a Venezuela (300 mil millones de barriles de petróleo, la reserva más grande del mundo), así como la guerra que EE. UU. le pretende imponer a Irán (209 mil millones de barriles de petróleo, la tercera reserva más grande del mundo).
El endurecimiento del bloqueo contra Cuba, se explica no solo porque es parte del continente americano, sino principalmente por la firme decisión de este país de no retornar al capitalismo y emprender una vía diferente: el socialismo. Cuba, como otras muchas naciones, al darse cuenta de la gran desigualdad e injusticias que resultan del capitalismo, ha buscado implementar un sistema económico y social menos desigual, donde la riqueza que generan los trabajadores no vaya a parar a las bolsas de los multimillonarios, sino que dicha riqueza sea administrada por el Estado cubano, para que se aplique en beneficio de toda la población en educación, salud, vivienda, alimentación, cultura y deporte para todos.
El que desde 1962 Cuba se haya declarado socialista, ha sido para el imperio gringo una daga clavada en el corazón del que considera su “patio trasero”, es una herida abierta para los potentados que dominan la economía norteamericana, porque sus intentos de sometimiento contra Cuba han fracasado debido a la valentía y dignidad del pueblo cubano y, por tanto, es un mal ejemplo para los pueblos del mundo, por eso quieren ahora asfixiarla impidiendo la venta de combustible a la isla.
La desesperación del imperio ante las grietas que anuncian su crisis definitiva, lo han orillado a tomar medidas más extremas como la violación más descarada y cínica de las leyes internacionales que dejó ver en su invasión a Venezuela y en las medidas fascistas de cortar el suministro de petróleo a Cuba generando sufrimiento y muerte a todo un pueblo de 11 millones de habitantes.
Cuba y los demás países que rechazan la pobreza, desigualdad, explotación, sufrimientos, guerras y muertes que provoca este sistema capitalista en su fase más alta que es el imperialismo, tienen derecho a construir un sistema económico y social nuevo, más justo, equilibrado y humanista. Los pueblos del mundo no pueden resignarse a vivir por los siglos de los siglos bajo la opresión de un sistema explotador, dirigido por un grupúsculo de imperialistas enfermos de ambición, soberbia, arrogancia y prepotencia.
Es por todo ello, que resulta deleznable la conducta de la sarta de “comunicadores” de todo pelaje que, envileciendo su oficio, se han convertido en voceros del imperialismo y alaban a Donald Trump porque secuestró al “dictador” Maduro y porque “ahora sí” se propone acabar con la “dictadura cubana”. En esa serie de seudocomunicadores encontramos a los “Alatorres”, “Loretdemolas”, “Gomezleyvas”, ”Rivapalacios” y muchos otros que han hecho de su carrera, un empleo al servicio de los poderosos multimillonarios de México y de Estados Unidos, cuyas agencias les envían las “notas informativas” ya elaboradas sólo para que aquí las lean e “informen” a la población mexicana lo que es del gusto del imperio norteamericano. A esos seudocomunicadores los trabajadores debemos escucharlos con reserva porque más bien desinforman y confunden a la población.
Por otra parte, los trabajadores mexicanos también debemos tener cuidado con los renegados de la “izquierda” como Ricardo Pascoe Pierce -distinguido extroskista que en un tiempo fue diputado por el PRD, embajador en Cuba y que en entrevista reciente le dieron amplia cobertura en distintos medios de comunicación-, quien lejos de condenar las acciones criminales del imperialismo contra Cuba, prefirió criticar al gobierno de la 4T por solidarizarse con Cuba al enviarle petróleo y toneladas de ayuda humanitaria a la isla, en una de las pocas acciones congruentes que ha realizado este gobierno.
Los trabajadores mexicanos, que todos los días sufrimos las carencias a que nos lleva el sistema social capitalista, también debemos aspirar a un sistema social diferente, sin tanta pobreza y desigualdad, por eso, defender y apoyar hoy a Cuba y Venezuela es defender la aspiración por una vida mejor en nuestra patria.



