Sindicato obrero

¿El sindicato beneficia a los trabajadores?

Nataly Barrera

La palabra sindicato denota una forma específica de asociación, una libertad política fundamental en todas las constituciones democráticas cuya característica definitoria es la unión y organización de los trabajadores con el propósito de proteger los derechos e intereses de sus afiliados en lo que respecta al salario, prestaciones y condiciones de trabajo, frente al empleador con el que están relacionados con un contrato colectivo de trabajo.

Una vez entendido el contenido de esta definición, es importante que los trabajadores conozcamos la etimología u origen de la palabra “sindicato”: proviene del vocablo griego síndiky que se traduce como “protector”, y era la figura que defendía a alguna persona durante un juicio en su contra. Se llamaba síndicos a un grupo de cinco oradores de la democracia ateniense que abogaban por las antiguas leyes en contra de las innovaciones. Desde entonces el término se empleó en el sentido de alguien que vela por los intereses de una persona o  colectivo.

Pero en realidad esta palabra significa mucho más, en la historia de los movimientos obreros observamos cómo los trabajadores tuvieron la necesidad de agruparse y organizarse para poder mejorar su situación laboral. Y en nuestro país las conquistas laborales obtenidas como resultado de la lucha obrera han quedado plasmadas en los artículos de la vigente Ley Federal del Trabajo (LFT), como son la jornada de ocho horas, la prohibición del trabajo infantil, el derecho y libertad de organizarse sindicalmente, entre otras.

Muchos de nosotros hemos escuchado o leído parte de esta historia, pero muy superficialmente, en cambio, al estudiarla y empaparnos de ella nos hace reflexionar sobre la importancia que tiene la unificación y lucha de los trabajadores: ¿cómo sería nuestra realidad si la clase obrera no hubieran luchado por mejores condiciones de trabajo, qué situación vivirían mis hijos si estuvieran obligados a trabajar desde los ocho años, o si trabajáramos 16, 18 o hasta 20 horas durante el día como ocurría a finales del siglo XVIII y principios del XIX?

En Inglaterra surge el capitalismo industrial y como respuesta a la explotación laboral brotan las primeras rebeliones obreras, las cuales no fueron nada sencillas, por ejemplo, una de las primeras reacciones ante la inhumana explotación fue el abandono del trabajo; luego aparecieron manifestaciones que hasta cierto punto, aunque equivocadas, fueron útiles como el caso del movimiento “luddita”, caracterizado por la destrucción de las máquinas: al desarrollarse el capitalismo se desarrolló con él la introducción de la maquinaria y la tecnología en los procesos productivos así como en la transportación creciente de mercancías por todo el mundo; la producción industrial capitalista provocó entonces que las máquinas sustituyeran a los trabajadores, así que explotados y desempleados, al no ser escuchados en sus peticiones laborales, los obreros se vieron obligados a optar por destruir las máquinas, pensando que ellas, y no el patrón, eran las culpables de haber perdido el trabajo y de la pobreza en que vivían. Ante esto, inmediatamente los capitalistas se protegen dictando una ley en 1769 promulgada en contra de la destrucción de las máquinas y el incendio de fábricas.  Al respecto, hoy en México, la LFT establece en su artículo 47, fracción V, que: es una causa de recisión de la relación de trabajo sin responsabilidad del patrón, ocasionar intencionalmente, perjuicios materiales durante el desempeño de las labores o con motivos de ellas, en los edificios, obras, maquinaria, instrumentos, materias primas y demás objetos relacionados con el trabajo.

También fue en Inglaterra donde se dictaron las primeras leyes que prohibían la organización de los obreros para protestar contra la injusticia de los patrones, en 1799 se promulgó una ley que prohíbe la huelga y las coaliciones, sancionando a los trabajadores rebeldes incluso con la pena de muerte. Esta ley fue derogada en 1824 tras la unión y lucha de la clase obrera en los importantes movimientos que surgieron en Inglaterra. Al respecto, hoy en México, la LFT establece en su artículo 357 que: los trabajadores y patrones tienen el derecho de constituir sindicatos, sin necesidad de autorización previa. Y más adelante, en el artículo 359 nos dice que: los sindicatos tienen el derecho de redactar sus estatutos y reglamentos, elegir libremente a sus representantes, organizar su administración, actividades y formular su programa de acción.

Ahora bien, aunque las primeras luchas de la clase obrera nos han demostrado que la unión y organización es indispensable para modificar las condiciones de trabajo e incluso para promulgar leyes en nuestro beneficio, también nos han demostrado que nuestro enemigo de clase, el patrón, siempre  contará con mecanismos que le permitan debilitar o mutilar la lucha y la fuerza de la organización sindical, mecanismos como el hostigamiento laboral o de plano el despido injustificado.

Es por ello que te invito a luchar por ser parte de un sindicato auténtico que en verdad defienda los derechos de los trabajadores, a no resignarnos a laborar en una empresa con un sindicato impuesto por el patrón, o evitar el trabajar sin que exista una organización sindical que encabece la defensa de nuestros derechos; ya que ésta es la forma de asociación de los trabajadores permitida por la ley, nuestra herramienta necesaria para podernos defender, vernos como compañeros de trabajo y frenar colectivamente las injusticias de los patrones en las fábricas: es más fácil para el patrón correr a un trabajador que despedir a todos. ¡Unifiquémonos como uno solo!

Te dejo aquí estos pasos importantes que te ayudan a formar un sindicato y los beneficios que tendrás:

Pasos Beneficios
Reúne mínimo 20 trabajadores. Pasar de ser un trabajador solo y aislado a una fuerza laboral organizada.
Defina nombre, objeto, obligaciones y derechos de los miembros. Contar con una representación legal para el mejoramiento de los contratos colectivos de trabajo.
Establecer los estatutos y normas de funcionamiento interno. Salarios más altos y justos que dan al trabajador una mejor calidad de vida
Regístrenlo ante el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral. Promoción de nuevas prestaciones sociales como despensas, cajas y fondos de ahorro.
O bien, hallar un sindicato o una central obrera que han cumplido ya con estos trámites y estén dispuestos a luchar de la mano contigo. Asesoría jurídica y acompañamiento permanente en la defensa de tus derechos laborales.

 

 

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