La decadencia histórica del capitalismo

Zirahuen Hernández

En la época de surgimiento del capitalismo en varios países, entre ellos, el de Estados Unidos de Norteamérica, este modo de producción fue revolucionario y progresista porque resolvió las principales deficiencias de la economía feudal, en donde destacan como principales, el poco desarrollo de la ciencia, la tecnología, la poca productividad, las muchas carencias y el bajo nivel de vida de los siervos que padecían la extrema pobreza al trabajar en beneficio de los señores feudales.

Con la Revolución Industrial, que inició en Inglaterra y luego se extendió a todo el planeta, los países con una economía basada en la propiedad privada de los medios de producción y el trabajo asalariado de las masas proletarias que no cuentan con medios de producción, es decir, la economía de modelo capitalista, entre los que destaca notablemente el país de los Estados Unidos de Norteamérica, obtienen una alta productividad de todo tipo de mercancías, con las cuales inundan los mercados en donde se enfrentan a la feroz competencia con los demás productores de mercancías, para ganar la preferencia de los compradores que demandan para su uso todo tipo de mercancías. Los capitalistas que logran vender las mercancías que producen, recuperan las inversiones realizadas en la producción de las mercancías y obtienen jugosas ganancias por la plusvalía obtenida de la clase obrera a su servicio.

Para mantener e incrementar lo más posible las ganancias de los capitalistas, se necesita también incrementar la producción de mercancías, para lo cual se necesita una gran cantidad de materias primas y de compradores de mercancías; para obtener unas y otros debe existir competencia con los otros productores de mercancías, el capitalista debe ser capaz de producir una mayor calidad de las mercancías a un menor precio para así estar en condiciones de ganar la competencia con los otros capitalistas en el mercado. El que logre obtener una mayor productividad es el que triunfa.

Un factor muy importante para disminuir el costo de producción de las mercancías son los recursos invertidos en el pago de fuerza de trabajo, de mano de obra. Los capitalistas buscan disminuir los pagos realizaos por este concepto, sustituyendo la mano de obra hasta donde sea posible, por el uso de máquinas cada vez más sofisticadas, ocasionando el despido y el desempleo masivo de obreros. Otra consecuencia son los bajos salarios, porque los capitalistas aprovechan en su favor el exceso de mano de obra existente y la disminución de la demanda de trabajo originada por el aumento en el uso de la maquinaria.

Entre los  efectos negativos de lo explicado, está el aumento de la inequitativa distribución de la riqueza, por un lado, concentrándose en manos de los capitalistas monopolistas y, por otro lado, aumentando el número de integrantes del pueblo trabajador en una situación de pobreza y pobreza extrema, con lo cual disminuye su capacidad de compra en un mercado repleto de bienes que producen los países con un alto grado de desarrollo del modelo capitalista de producción, con lo cual se generan severas crisis económicas en los países capitalistas, entre los cuales figura principalmente Estados Unidos.

Otra consecuencia es el subempleo o empleo en la economía informal a través de los comerciantes ambulantes que se dedican a vender en las calles todo tipo de mercancías para obtener un ingreso y poder así subsistir. El aumento en los índices de inseguridad y de la delincuencia también son consecuencias negativas del modelo capitalista en la etapa de decadencia histórica. En su afán de obtener la máxima ganancia en la producción de las mercancías, el capitalista invierte muy poco o nada en la conservación del equilibrio ecológico, mediante el adecuado tratamiento de los residuos industriales, en consecuencia, generan una gran contaminación del aire, la tierra y el agua, poniendo en grave riesgo la vida humana y de las demás especies animales y vegetales. Todas estas consecuencias negativas, y muchas otras, son un indicador de que el modelo de economía capitalista está en decadencia histórica por las graves contradicciones que le impiden un adecuado funcionamiento y, por tanto, surge la necesidad de un cambio revolucionario que resuelva adecuadamente estas contradicciones.

En China, por ejemplo, los principales medios de producción son propiedad social y una parte cada vez menor de los medios de producción son todavía propiedad privada, en donde la sociedad es gobernada por la clase trabajadora organizada en un partido proletario, mostrando con hechos la eficiencia para resolver las principales contracciones y consecuencias negativas originadas por estas contradicciones del modelo capitalista.

La propiedad social de los medios de producción ha permitido una distribución más equitativa de la riqueza, lo que ha hecho posible que muchos millones de habitantes chinos hayan salido de la pobreza al resolver el problema del desempleo, el empleo informal y los bajos salarios.

Los resultados obtenidos en China mediante el modelo de producción que tiene como base la propiedad social de los medios de producción alienta la esperanza de que este modelo represente la solución a los graves problemas que presentan los países de economía capitalista que están en plena decadencia histórica al no poder resolver adecuadamente el problema de una distribución más equitativa de la riqueza que producen.

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