La máxima ganancia, principal objetivo de la producción capitalista

Zirahuen Hernández

En la comunidad primitiva, cuando prácticamente no existían herramientas de trabajo o eran muy incipientes, el objetivo principal de su actividad era la subsistencia, es decir, satisfacer la necesidad de alimentación y abrigo por medio de la recolección de los frutos de algunos vegetales, la caza de animales y el aprovechamiento de cuevas cercanas a ríos o lagos en donde pudieran obtener agua y un lugar en donde habitar, estas tareas fundamentalmente se realizaban en colectivo. El principal objetivo en este tipo de sociedad era satisfacer las más elementales necesidades para poder subsistir como especie. Este periodo de la sociedad humana se caracterizó porque no existió la propiedad privada ni las clases sociales.

Con el transcurso del tiempo, la sociedad ha transitado por distintos modos de producción, el surgimiento de la propiedad privada y las clases sociales dieron paso al esclavismo, el feudalismo y el capitalismo que ahora existe en la sociedad contemporánea. La evolución de la ciencia y la tecnología permitió que se inventaran herramientas y maquinas muy eficientes, con lo cual se logró elevar a altos niveles la producción de todo tipo de mercancías para su venta en el mercado, siempre y cuando tuvieran la calidad y el bajo costo para ganarle clientes o compradores a la competencia de otros productores de la misma mercancía y con lo cual el dueño de los medios de producción obtiene jugosas ganancias, estas ganancias o utilidades constituyen su principal objetivo y, por tanto, están dispuestos a realizar lo que sea con tal de conseguir la máxima ganancia.

A los capitalistas no les importa satisfacer las necesidades de la población. La gran capacidad de producir alimentos, por ejemplo, no garantiza automáticamente que no haya seres humanos que padezcan hambre en medio de la abundancia; aunque los mercados estén llenos de alimentos, sí una parte de la población no tiene dinero suficiente para comprar alimentos, sufrirá de hambre debido a los bajos salarios o al desempleo, es decir, debido a la pobreza y pobreza extrema generada por el modelo económico de producción capitalista que busca como principal objetivo la máxima ganancia; ni tampoco le importan mucho las fatales consecuencias de este modo de producción, como lo es la inequitativa distribución de la riqueza producida en las sociedades capitalistas.

Que la producción capitalista tenga como único objetivo obtener el máximo de ganancia tiene inevitables consecuencias sociales, como hoy vemos en el caso de la migración. El fenómeno de los migrantes mexicanos hacia Estados Unidos de Norteamérica es un hecho que ha presentado fluctuaciones dependiendo de si los capitalistas gringos necesitan mano de obra barata de los migrantes, por consiguiente, otorgan facilidades para la contratación de esta fuerza de trabajo que les permite ser competitivos en los mercados y optimizar sus ganancias, por lo mismo, son promotores de la llegada de los migrantes. Por el contrario, cuando la economía presenta signos de recesión, como sucede en la actualidad, y no necesita la mano de obra de los migrantes, entonces el gobierno de Estados Unidos, con el presidente Donald Trump a la cabeza, adopta medidas para la expulsión de los trabajadores migrantes y los reprime con exceso de violencia cuando estos protestan ante las injustas expulsiones.

Con la posición que adoptan los capitalistas de Estados Unidos y su gobierno demuestra que lo único que les importa es la máxima ganancia en sus empresas al intentar desechar la mano de obra de los migrantes cundo ya no la necesitan sin importarles que estos sean jefes de familia que con el trabajo realizado obtienen un ingreso para el sostenimiento de sus familias en un país ajeno al suyo debido a la falta de empleo bien remunerado en su país de origen. A pesar de que los trabajadores migrantes mexicanos han contribuido de manera importante a la generación de la riqueza de los capitalistas norteamericanos, ahora los desechan expulsándolos porque ya no los necesitan, evidenciando que lo único que les interesa a los capitalistas estadunidenses es obtener la máxima ganancia sin importarles los derechos humanos y laborales de los trabajadores migrantes.

Ante esta realidad, el pueblo trabajador de México, por todos los medios a su alcance, debe promover la formación de una organización con la suficiente fuerza política para influir en la forma de la producción y el tipo de gobierno que requiere, que garantice en nuestro país el avance de la ciencia y la tecnología que permita altos niveles de la productividad en todo tipo de satisfactores, y todo ello con el objetivo de poder satisfacer las necesidades de la sociedad en su conjunto, y que el motor principal que mueva la economía no sea obtener la máxima ganancia monopolizada por las minorías capitalistas, en medio de las carencias del pueblo trabajador, sino construir una sociedad más justa y equitativa. No es una tarea fácil ni rápida de realizar, pero no hay otra alternativa, por tanto, debemos sumar todos nuestros esfuerzos para realizarla.

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