Nelson Kamo
En el Manifiesto del Partido Comunista de Carlos Marx y F. Engels, se plasma que “Los progresos de la industria, cuyo agente ciego y pasivo es la burguesía, hacen que el aislamiento de los obreros por la concurrencia sustituya su unión revolucionaria por la asociación. Por eso, conforme avanza la gran industria, la burguesía siente vacilar bajo sus pies el terreno sobre el que produce y se apropia lo producido. La burguesía produce, ante todo, a sus propios enterradores. Su ruina y el triunfo del proletariado son igualmente inevitables…”
Recientemente en China el avance de la ciencia en la industria demuestra que la tecnología ha dado un salto gigante, donde la inteligencia artificial ha creado robots capaces de sustituir el trabajo humano trabajando 24 horas del día, los siete días de la semana, sin pausas y su velocidad asusta: sus robots ensamblan, instalan el sistema y empaquetan un celular smartphone nuevo cada segundo.
El portal msn publicó la siguiente nota “China lanza robot que trabaja 24/7 sin humanos: el futuro ya llegó”; al introducirse al contenido de la nota se lee lo siguiente: “China acaba de dar un salto trascendental en su carrera tecnológica con el Walker S2, un robot humanoide desarrollado por UBTech que promete redefinir el modelo de trabajo en industrias de alta exigencia. A diferencia de los robots tradicionales, el Walker S2 puede operar las 24 horas del día, los siete días de la semana, sin intervención humana ni tiempos muertos, gracias a un sistema de recarga completamente autónomo.
Walker S2 no solo ejecuta funciones; piensa operativamente en cómo sostener su rendimiento. Su diseño representa una sinergia perfecta entre hardware robusto e inteligencia artificial predictiva, un rasgo clave para su aplicación en fábricas de alta demanda.
Grandes nombres de la industria automotriz en China como Nio, BYD y Zeekr ya están probando al Walker S2 en sus líneas de producción. Las funciones asignadas varían desde tareas repetitivas hasta inspección de calidad y manipulación de piezas. La promesa es contundente: reducir costos, eliminar tiempos muertos y maximizar la disponibilidad operativa.
Además, su capacidad para cambiar baterías de manera autónoma ha eliminado por completo la necesidad de personal técnico para esa tarea específica, lo que permite reasignar al talento humano a labores más creativas y estratégicas.
Este avance no es una casualidad. China ya es uno de los países más robotizados del mundo, con 470 robots por cada 10 mil trabajadores en manufactura, y más de la mitad de las empresas de robots humanoides que cotizan en bolsa tienen sede en el país. Walker S2 se inscribe en una estrategia nacional más amplia, que busca convertir a China en “líder absoluto en automatización avanzada antes del final de la década”.
En la época histórica que empieza en China con una fábrica sin humanos y que seguro se implantará en otros países, ¿qué le espera a la sociedad explotada? Seguramente desplazará a muchos obreros volviéndose superfluos y generando así altas tasas de desempleo.
Los trabajadores tienen que organizarse para cambiar el modo de producción actual y luchar por un nuevo modelo económico donde los avances tecnológicos les permitan apropiarse de las máquinas y emplearlas para satisfacer sus necesidades, solo entonces les hará más cómodo el trabajo, tendrán tiempo para recrearse, cultivarse, desarrollarse en un ambiente donde sea más feliz su existencia.



