Nataly Barrera
A inicios del año 2025, trabajadores de tres sectores importantes se manifestaron ante la ineficiencia e incapacidad del gobierno mexicano.
El pasado 15 de febrero del año en curso la Unión de Transportistas, Comerciantes y Empresarios de la República, lanzaron un comunicado informando una mega marcha pacífica, que se llevó a cabo el pasado 17 de febrero en cuatro puntos del territorio mexiquense y uno en la capital hacia Palacio Nacional, en dicho comunicado expresaban que se manifestarían en contra de los abusos y atropellos sufridos a causa de la fabricación de delitos y la extorción por parte de las autoridades, decían ellos “Nuestros sectores son fundamentales para el desarrollo económico del país. Sin embargo, nos enfrentamos a constantes amenazas que vulneran nuestro derecho a trabajar con dignidad y seguridad” así también hacían el llamado a la unificación de más transportistas argumentando que “la unión hace la fuerza y juntos lograremos que nuestra voz sea escuchada y nuestras demandas atendidas” con lo cual se sumó a ellos la agrupación Alianza de Autotransportistas Autónomos de la República Mexicana. Al término de la manifestación se anunció que se había acordado entre los manifestantes y las autoridades, medidas de seguridad y una reunión con el gobierno cada mes para darle seguimiento. ¿Lo acordado se cumplirá?, ¿en verdad estas reuniones mensuales cambiarán los abusos del poder público?
Por otro lado, a través de redes sociales, también se envió un boletín de las vialidades que estarían cerradas el mismo 17 de febrero por miembros del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Secretaría de Salud (SNTSA). La manifestación se llevó en vialidades principales con la finalidad de exigir el cumplimiento de sus derechos laborales, así como la petición de insumos y medicamentos necesarios para realizar sus labores médicas, también solicitaron a las autoridades competentes que atiendan de fondo los problemas del sistema salud. Cabe resaltar que estas peticiones se han realizado constantemente ante las dependencias correspondientes, sin tener resultados favorables. En dicha manifestación hubo varios puntos de protesta y en el circuito interior, al querer evitar el bloqueo en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, elementos policiacos agredieron a los trabajadores; Wendy Alvarado, trabajadora de la salud en una entrevista dijo “nos están golpeando los granaderos, por expresarnos, al decir lo que necesitamos en el sector de la salud, estas peticiones son para atender incluso a ellos mismos”.
Ante esta manifestación, el Subsecretario de Integración y Desarrollo de Salud, Eduardo Clark, contestó “estamos en momentos críticos de abasto, pero lo que estamos contemplando, es que la compra que se está ejecutando ahora, nos permita dos años de subministro, en lo que optimizamos una nueva serie de procesos que queremos cambiar en términos de la relación de la proveeduría, con el gobierno mexicano”. Una respuesta inesperada por parte de los trabajadores de la salud, los cuales seguirán dando la cara ante los pacientes y ante las carencias no dudarán en seguir manifestándose.
Otra de las manifestaciones fue la marcha-plantón, del 26 de febrero, en Toluca, por parte de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) y otras agrupaciones, quienes han señalado que la protesta busca visibilizar las necesidades del sector educativo y de comunidades afectadas por la falta de recursos en distintos ámbitos.
Para ello, se organizaron más de 10 mil docentes para exigir a la gobernadora del estado de México, Delfina Gómez, que cumpla con lo pactado en la reunión que tuvieron el año pasado, donde se comprometió a resolver varios problemas de carácter educativo en las escuelas, y ante las cuales siguen esperando su actuar. Y declararon que el plantón no se retirará hasta recibir una respuesta concreta de las autoridades.
Sus peticiones son: mejores condiciones laborales, basificación y estabilidad laboral, para maestros que laboran sin reconocimiento oficial, mejoras salariales y prestaciones justas para el personal educativo e infraestructura escolar digna, ya que más de 150 planteles en el estado presentan condiciones precarias.
Como vemos, las causas por las cuales los trabajadores de diversos sectores se manifestaron, son justas y necesarias para desempeñar su trabajo y para tener condiciones de vida más dignas, estas manifestaciones muestran que en México urge un frente unido de todos los trabajadores para cambiar favorablemente sus condiciones laborales y, al mismo tiempo, llama a la organización de los trabajadores que se desempeñan en dichos sectores, a pesar de que el trabajo de cada uno de ellos es diferente, lo cierto es que en el fondo la solución a sus justas demandas es la misma.
Recordemos que ningún gobierno que sirve al capital velará por el bienestar de los trabajadores y que hasta el momento el artículo 123 constitucional que dice que “toda persona tiene derecho al trabajo digno y socialmente útil”, no se está cumpliendo a cabalidad. Por tanto, solo los trabajadores unidos y organizados seremos capaces de hacer valer este derecho por medio de una lucha combativa y tenaz.



