El absurdo intento de reducir el ciclo escolar 2025-2026
Ismael Canseco Domínguez
Vaya noticia nacional con la que nos fuimos a “descansar” este pasado 7 de mayo del presente año, y es que el Secretario de Educación Pública Federal, Mario Delgado Carrillo, en una reunión celebrada junto con los titulares de Educación Pública del interior del país tuvo la osadía de anunciar que se adelantaría el cierre del Ciclo Escolar 2025-2026 a causa de la tremenda ola de calor en la mayoría de entidades, pero, principalmente, debido a la celebración del mundial de futbol en nuestro país.
Este ajuste al calendario escolar “cayó como balde de agua fría” en la inmensa mayoría de padres de familia del país, pues la decisión de la SEP de recortar el Ciclo Escolar y eliminar 28 días de clases, lo que afectaría no solo el aprendizaje de los alumnos, sino también a los propios padres de familia, pues el año lectivo concluiría el 5 de junio, y no el 15 de julio, como estableció originalmente la SEP. Hasta para el más neófito en materia de educación se da cuenta que esto no es una medida pedagógica, sino política que responde más a intereses económicos, políticos y mediáticos vinculados al mundial de la FIFA 2026 que a las verdaderas necesidades de la educación pública.
Lo más curioso es que cuando se le preguntó sobre este inesperado ajuste al calendario escolar por parte de representantes de la prensa nacional a la titular del Poder Ejecutivo federal, ella de inmediato espetó que “era una propuesta la que hizo Mario Delgado, que viene de los propios estados de la república, y no es que sea una decisión de Mario, pues se juntaron en una reunión que tienen los secretarios de educación de las distintas entidades y también a solicitud de maestros en el sentido de que se adelantaran las vacaciones por el mundial principalmente”, palabras textuales de la Presidenta de la República.
Pero lo más curioso es que de inmediato el Secretario de Educación del Estado de Jalisco, Juan Carlos Flores Miramontes, salió a aclarar que en ningún momento planteó a la Federación adelantar la conclusión del Ciclo Escolar el 5 de junio; de igual forma la gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, solicitó formalmente a la SEP reconsiderar el adelanto del fin del Ciclo Escolar 2025-2026 al 5 de junio, pues argumentó que esta medida impulsada a nivel federal por el mundial de futbol 2026, afecta el aprendizaje educativo y dificulta la vida familiar de los padres trabajadores que no tienen quien cuide a sus hijos. En el mismo sentido el gobernador de Nuevo León, Samuel García Sepúlveda, titular de una entidad que al igual que Jalisco será sede en el Mundial de Futbol, anunció que el Ciclo Escolar 2025-2026 concluirá el 19 de junio de 2026 en el estado, desmarcándose de la propuesta federal de finalizar el 5 de junio, pues esta medida busca asegurar la continuidad del aprendizaje y apoyar a las familias, implementando campamentos escolares del 22 de junio al 8 de julio. De donde se desprende con todo esto, que el Estado mexicano quería asegurar la movilidad durante la realización del mundial de futbol en nuestro país.
Lamentable abordar de esta forma un tema tan delicado como es la educación de nuestros niños en México, máxime cuando acabamos de pasar por la terrible experiencia de haber vivido el Covid-19 y sus efectos donde la mayoría de niños de educación básica, media superior y de más niveles estuvieron confinados por espacio de dos años, donde se tuvieron que enfrentar a las carencias más severas por esta terrible pandemia, pues muchos de ellos, seguramente la mayoría, no contaban con computadoras, tabletas, servicio de internet y, en el peor de los casos, sin energía eléctrica.
Además de las carencias a las que se enfrentaban para contar con los productos de la canasta básica y lo peor todavía la lamentable ausencia de sus seres queridos en la mayoría de los hogares mexicanos, todo por la política irresponsable en materia de salud por parte del Gobierno federal y, muy en particular, por la negligencia criminal del Dr. Muerte el miserable, Hugo López Gatell. Con todos esos antecedentes de lo vivido en la educación aquí en México ahora nos encontramos con esta “joya” que atentaba y vulneraba los derechos de los niños.
Mientras el Gobierno federal presume avances en materia de educación, por otro lado, intelectuales, académicos, organismos empresariales, padres de familia y especialistas como México Evalúa, advierten que millones de estudiantes siguen enfrentando rezagos en aprendizaje, infraestructura y acceso a una educación de calidad, lo que deja al descubierto una realidad preocupante: la educación en México requiere de soluciones de fondo, no decisiones improvisadas. Garantizar una formación integral para niños y jóvenes debe ser una prioridad nacional.
Qué dirían ahora quienes fueron secretarios de educación pública muy bien preparados: como los casos del primer titular de dicha institución que se desempeñó en esta responsabilidad durante el gobierno de Álvaro Obregón, el escritor, educador, pedagogo y filósofo Mexicano José Vasconcelos; Jaime Torres Bodet, escritor, ensayista, poeta y académico; Jesús Reyes Heroles gran intelectual, académico, jurista, impulsor de la reforma electoral de 1977 durante el gobierno de José López Portillo y autor del Liberalismo Mexicano o a quienes les tocó ser secretarios de educación pública durante el mundial de futbol en 1970 y 1986 Agustín Yáñez Delgadillo y Miguel González Avelar, respectivamente, hombres de letras e intelectuales respetables con un profundo conocimiento de los temas educativos en nuestro país.
Pues con estos dos últimos no se dio la improvisación de pretender suspender clases durante la realización del mundial de futbol que les tocó enfrentar durante sus encargos y lo dicho aquí se puede corroborar en los calendarios escolares de aquellos años, pues las clases transcurrieron de principio a fin sin interrupción alguna. Sin duda quienes tuvieron la gran responsabilidad de la educación en México fueron hombres visionarios y muy comprometidos con una excelente calidad educativa.
Lo que hoy vivimos, es muy preocupante ya que la gran mayoría de mexicanos son trabajadores con el salario mínimo, con dificultad para tener la alimentación necesaria, con severos problemas para tener acceso a la salud, a los medicamentos, al calzado, al vestido y ahora haberse enfrentado a la compleja responsabilidad de cómo atender a sus hijos ante unas “vacaciones” de esa naturaleza.
Pero como todos en México estábamos a la expectativa de cómo concluiría esa situación, el lunes 11 de los corrientes, todavía pudimos observar algunas “perlas” provenientes del titular de la SEP, pues momentos antes de la reunión con los titulares estatales de educación de las 32 entidades del país, Mario Delgado aceptó que cada año tras la entrega de calificaciones escolares, la actividad escolar pierde sentido.
“Tras la entrega de calificaciones hay una inercia en las escuelas, en todo el sistema educativo, después del 15 de junio se cae en un periodo que en realidad se aprovecha para la descarga administrativa. Se mantienen las aulas abiertas realmente sin un propósito pedagógico, solo por cumplir un conteo […] Se desvirtúa la actividad docente y se convierte la escuela en una estancia forzada. Ese tiempo muerto a veces es burocracia que roba espacio a la convivencia familiar y a la salud mental de la niñez”, aseveró el secretario.
Decir que el último mes de clases es “tiempo muerto” no es una ocurrencia: es una confesión verdaderamente brutal del fracaso burocrático del sistema educativo. Si después de entregar calificaciones la escuela sigue abierta solo para cumplir un calendario, entonces no estamos hablando de educación, sino de simulación.
El problema no es si las vacaciones deben empezar antes o después. El problema es mucho más profundo: ¿qué hace el Estado con el tiempo de niñas, niños, maestros y familias?, una escuela sin propósito pedagógico se vuelve estancia forzada; un maestro atrapado en formatos y estadísticas deja de enseñar; un alumno sentado sin sentido aprende la peor lección: que cumplir es más importante que aprender.
Ese último mes no debería morir. Debería ser el cierre más humano del ciclo: lectura, arte, deporte, recuperación, convivencia, salud emocional, comunidad. México no necesita contar días vacíos. Necesita escuelas vivas. Porque el derecho a la educación no se cumple abriendo aulas: se cumple dándole sentido.
Pero bueno, ante la tremenda presión social de padres de familia, así como de diferentes actores económicos, políticos y sociales, de la sociedad civil en nuestro país, la presidenta de la República convocó a la reflexión y al diálogo profundo sobre dicha propuesta de modificación por ser del máximo interés para el Sistema Educativo Nacional y para la sociedad mexicana.
Por lo que ni tardos ni perezosos el Consejo Nacional de Autoridades Educativas (CONAEDU) con Mario Delgado Carrillo a la cabeza, tuvieron que echar reversa y acordar cuatro puntos donde deciden por “unanimidad” mantener el ciclo escolar vigente tal y como fue publicado en el Diario Oficial de la Federación el 9 de junio de 2025; así como garantizar el cumplimiento del Plan y Programas de Estudio. Y algo que podríamos considerar interesante, que durante el cierre del ciclo escolar no representa solo la conclusión administrativa de un calendario, sino un momento pedagógico de síntesis, acompañamiento, evaluación formativa y fortalecimiento de capacidades para la continuidad de las trayectorias educativas, donde hacen un llamado a padres de familia, maestros, directivos y a toda la comunidad educativa, para alcanzar profundas y enriquecedoras experiencias de aprendizaje para las y los estudiantes. Y, por último, mantener el carácter del CONAEDU, como un espacio democrático, plural y de diálogo, donde a partir de las diferencias y diversos contextos de nuestro país, se logre la unidad como la gran fortaleza del Sistema Educativo Nacional. Fin del comunicado y palabras textuales del secretario de Educación Pública y presidente del CONAEDU.
Como dijo el Divo de Juárez, Juan Gabriel, uno de los cantautores más influyentes de la historia de México. ¿Pero, qué necesidad?, ¿para qué tanto problema? hacer el ridículo y provocar risas y burlas, de quienes están a cargo de la educación en nuestro país, solo por intentar quedar bien con los dueños del dinero; inédito lo que sucede con los niños en México, pero esa es la triste realidad, ver el absurdo intento de cerrar de manera prematura el ciclo escolar 2025-2026.



