Acerca del trabajo doméstico en México

Ulises Ramírez

Estimadas compañeras y compañeros trabajadores, en esta ocasión abordaremos el tema de las trabajadoras domésticas, de sus derechos y obligaciones que se encuentran contemplados a partir del artículo 331 de la Ley Federal del Trabajo, de suyo esta labor la desempeñan en su mayoría mujeres que en México, según datos actualizados hasta febrero de 2022, hay más de 2.1 millones de personas dedicadas al trabajo doméstico remunerado y que, antes de la pandemia, esta cifra alcanzó la de 2.4 millones de personas.

Además, que, de acuerdo con la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE), al tercer trimestre de 2023, había 2.5 millones de personas de 15 años y más ocupadas en trabajo doméstico remunerado, tal cifra representó 4.2 % del total de personas ocupadas y, por tanto, en 2023, nueve de cada 10 personas dedicadas al trabajo doméstico eran mujeres, y de acuerdo con la ENOE el 69.5 % de las personas ocupadas en trabajo doméstico remunerado en 2023 no recibió ningún tipo de prestación laboral. Con ello se demuestra de manera palmaria y objetiva que, aunque los derechos se contemplan en la ley, la realidad, la cruda realidad, es otra.

Ahora bien, de acuerdo con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), hasta enero de 2025, hay aproximadamente 64 mil 956 puestos afiliados como personas trabajadoras del hogar y de estos, cerca de 40 mil 589, son mujeres y 19 mil 886 son hombres, como choferes o jardineros. Y los demás que se cuentan por millones ¿por qué no están registrados en el IMSS?

Lo anterior viene a cuento porque los patrones que ocupan el trabajo de otro, tienen la obligación de registrar a las trabajadoras del hogar ante el IMSS, sin embargo, el incumplimiento con esta obligación, hace que la situación se ponga aún peor pues tenemos que dentro de este sector existe la informalidad y que los derechos que podrían gozar por su trabajo no existen. Por ello falta mucho por hacer, para lograr la cobertura universal de millones de trabajadores; hecho que es ampliamente conocido, ya sea por las autoridades o por las vivencias que se cuentan, el que las trabajadoras domésticas sufren del trabajo informal al negarles acceso a derechos y prestaciones laborales.

De igual manera pueden sufrir discriminación y violencia en el lugar de trabajo, lo que afecta su dignidad y bienestar. Y por lo que toca a las autoridades laborales es urgente desarrollar con mayor profundidad políticas públicas tendientes a la regulación de las trabajadoras domésticas en México pues ésta es limitada, lo que significa dejarlas sin protección ni apoyo.

En un trabajo realizado por Marcelina Bautista, publicado en la revista de opinión y debate llamado “El trabajo doméstico en México”, la autora señala que: “El problema de falta de oportunidades se generaliza en todo el país enmarcándose en las regiones más pobres, entre las que destacan la Mixteca oaxaqueña, el desierto zacatecano y la sierra poblana. La rápida globalización se incrementa, destacando crecientes desigualdades y la pobreza, la concentración de la riqueza y el poder en unos cuantos, y aumentando la violencia pública y privada entre otros. Sin embargo, los efectos de la política económica prevaleciente establecen las condiciones precarias de empleo, afectando con un grado mayor a las mujeres en comparación con los hombres. Ellas enfrentan desigualdad salarial, discriminación, violencia sexual y pérdida de derechos, elementos que generan un futuro incierto, inestabilidad e incertidumbre”.

De tal forma que es el sistema económico imperante, llamado capitalismo neoliberal, el cual vomita desde sus entrañas a miles de personas que buscan cómo trabajar y llevar alimento a sus casas, dicho sistema no ha desaparecido, aunque se haya decretado por simple voluntad o capricho, tal y como en su momento lo hizo  el expresidente López Obrador.

Expuesto lo anterior reitero como ya es costumbre, estimadas compañeras trabajadoras, que es necesario e importante el que sepamos de nuestros derechos para saber defendernos de los abusos que persisten en su labor diaria y qué mejor que estar informado. Dicho lo cual veamos lo que indica la ley.

Las trabajadoras domésticas en México tienen derechos y obligaciones acorde con la Ley Federal del Trabajo (LFT).

Derechos de las trabajadoras domésticas:

Salario justo. Las trabajadoras domésticas tienen derecho a recibir un salario justo y digno por su trabajo, así como el recibir sus vacaciones, prima vacacional, el pago de días de descanso, el aguinaldo o cualquier otra prestación que se haya pactado entre las partes, artículo 334 bis de la LFT.

Jornada laboral. Las trabajadoras domésticas tienen derecho a una jornada laboral máxima de 8 horas diarias y 48 horas semanales, artículo 333 LFT. Si se excede de ese lapso recuerda que tienes derecho al pago de horas extras.

Descanso y vacaciones. Las trabajadoras domésticas tienen derecho a descansar un día a la semana y a disfrutar de vacaciones anuales pagadas, artículo 336 LFT.

Seguridad social. Las trabajadoras domésticas tienen derecho a acceder a la seguridad social, incluyendo atención médica y prestaciones económicas, lo anterior conforme al artículo 337 LFT.

Protección contra la violencia. Las trabajadoras domésticas tienen derecho a ser protegidas contra la violencia y el acoso en el lugar de trabajo.

Y así como hay derechos, también hay obligaciones.

Las trabajadoras domésticas deben cumplir con las funciones y responsabilidades asignadas a su cargo, actuando con diligencia, en su caso las trabajadoras domésticas deben cuidar la propiedad y los bienes de la familia para la que trabajan, así como mantener la confidencialidad sobre la vida personal y familiar de la familia para la que trabajan.

Obligaciones del patrón.

Conforme al artículo 337 de la LFT, se establecen las obligaciones del patrón para con el trabajador doméstico como el proporcionar habitación cómoda e higiénica, así como alimentos saludables, no maltratar al trabajador de obra o de palabra, coadyuvando para la instrucción general del trabajador.

Si por alguna circunstancia el patrón da motivos de violencia de género o de discriminación recuerda que puedes renunciar a tu trabajo con responsabilidad para el patrón considerándose despido injustificado.

A pesar de existir en el ordenamiento legal, el trabajo doméstico es una ocupación con altos niveles de informalidad en México pues la mayoría de las trabajadoras domésticas no tienen seguridad social, contratos formales u derechos laborales básicos, de lo que deriva en una lucha de todos los días por la dignificación del trabajo doméstico, así como la exigencia de salarios justos, jornadas laborales dignas y, por supuesto, el acceso a la seguridad social.

Lo anterior denota la urgencia de que las trabajadoras domésticas se organicen y luchen para enfrentar los retos pendientes en materia de formalización e igualdad de derechos laborales. Para ello es menester el que se informen y participen de manera decidida para conocer acerca de sus derechos laborales y, por supuesto, el que se tenga en cuenta que tienen derecho a conformar un sindicato donde, de manera colectiva, defiendan sus derechos laborales. Esa es pues la tarea.

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